El interés compuesto significa que los intereses también generan intereses. El valor futuro de un capital único es FV = P × (1 + r/n)^(n×t), donde P es el capital, r la tasa anual, n el número de capitalizaciones por año y t los años. Por ejemplo, 100.000 al 2 % con capitalización mensual durante 10 años llegan a unos 122.100, frente a 120.000 con interés simple. Cuanto más largo el plazo y mayor la tasa, mayor la diferencia, por eso empezar pronto importa más que ahorrar mucho de golpe.
La calculadora cubre tres modelos de depósito habituales. Capital único con reinversión: un solo depósito cuyos intereses se suman al capital y se cobran al vencimiento, aprovechando al máximo la capitalización. Cobro periódico de intereses: recibes los intereses cada período y el capital no cambia, así que no hay capitalización; útil si buscas un flujo de ingresos estable. Ahorro periódico: aportas una cantidad fija cada mes y al final recibes capital más intereses, según PMT × [(1 + i)^N − 1] ÷ i, donde i es la tasa por período y N el número de aportaciones.
La frecuencia de capitalización cambia el rendimiento real. Con un 2 % nominal, la capitalización anual da una TAE del 2,000 %, la trimestral cerca del 2,015 % y la mensual cerca del 2,018 %. Para comparar ofertas, convierte con TAE = (1 + r/n)^n − 1. Para estimar rápido, usa la regla del 72: 72 ÷ rentabilidad anual (%) ≈ años para duplicar el dinero; al 6 %, unos 12 años.
Los resultados son importes nominales sin inflación ni impuestos. Los intereses suelen tributar como rendimientos del capital y la inflación reduce el poder adquisitivo, así que compara tu tasa con la inflación para ver el crecimiento real. Las rentabilidades de inversión no son fijas: usa la proyección como ayuda para planificar, no como garantía.