Los porcentajes están entre los números más habituales del día a día y entre los más fáciles de calcular mal: subidas de sueldo, cotizaciones, notas de exámenes, crecimiento de ventas y rebajas dependen de ellos. Esta herramienta agrupa los casos comunes en cuatro modos: introduces los números y obtienes el resultado con la fórmula completa. «¿Cuánto es el B % de A?» calcula A × B ÷ 100, así que el 20 % de 350 es 70. «¿Qué porcentaje es A de B?» calcula A ÷ B × 100: 45 aciertos de 60 son un 75 %.
La variación porcentual funciona de dos maneras. El modo comparar toma un valor anterior y uno nuevo y calcula (nuevo − anterior) ÷ anterior × 100. Pasar de 80 000 a 100 000 € de ingresos es un crecimiento del 25 %, mientras que bajar de 100 000 a 80 000 es una caída del 20 %, no del 25 %, porque la base cambia. El modo ajustar aumenta o reduce un valor en un porcentaje: 1000 más un 5 % son 1050. Las variaciones sucesivas no se suman sin más: subir un 10 % y luego bajar un 10 % te deja en el 99 % del valor inicial.
El modo descuento toma precio unitario, porcentaje de descuento y cantidad, y muestra el total original, el ahorro y lo que pagas. El porcentaje es lo que se descuenta: «20 % de descuento» significa introducir 20 y pagar el 80 % del precio. Promociones como «10 € menos por cada 50 €» pueden convertirse en un descuento efectivo para comparar: 10 € sobre 50 € es un 20 %. Un «2x1» equivale a un 50 % si necesitas ambos artículos.
Otra confusión frecuente es entre por ciento y puntos porcentuales. Si un tipo de interés pasa del 2 % al 3 %, sube un punto porcentual, pero en términos relativos sube un 50 %. Las noticias y los informes financieros suelen usar puntos porcentuales para los cambios de una tasa. Todos los cálculos se hacen al instante en tu navegador, con hasta seis decimales.