El User Agent (UA) es la cadena de texto que tu navegador envía en cada petición para que los sitios web sepan qué navegador, sistema operativo y tipo de dispositivo usas. Esta herramienta analiza el UA de tu navegador actual en cuanto se abre la página y lo divide en cinco tarjetas: navegador y versión, sistema operativo, dispositivo, motor de renderizado y arquitectura de la CPU. Si estás depurando un fallo que solo ocurre en un móvil concreto, pidiendo a un cliente que indique su configuración o simplemente quieres saber qué versión usas, obtienes una respuesta clara sin descifrar una cadena larga y críptica.
En el cuadro superior izquierdo puedes pegar cualquier cadena UA, por ejemplo de un registro del servidor, un informe de errores o una herramienta de analítica, y pulsar «Analizar User Agent». La tarjeta de dispositivo muestra el fabricante y el modelo e indica si es un teléfono móvil, una tableta o un ordenador; cuando el UA no declara el tipo, se considera un ordenador de escritorio. «Copiar informe técnico en JSON» te da el resultado completo de ua-parser-js para pegarlo en un ticket o en tu código. Todo el análisis se hace en tu navegador y las cadenas pegadas nunca se envían a un servidor.
Ten en cuenta que los navegadores Chromium, como Chrome y Edge, congelan parte del UA: Windows 11 sigue apareciendo como «Windows NT 10.0» y macOS siempre figura como 10.15.7. Al analizar tu navegador actual, la herramienta lee también los User-Agent Client Hints para completar la versión real del sistema cuando es posible. Una cadena pegada no incluye esos datos y solo puede interpretarse literalmente. Además, cualquier usuario o extensión puede modificar el UA, así que sirve para diagnosticar problemas y hacer estadísticas, pero no para comprobaciones de seguridad.
El panel de la derecha muestra datos que el UA no contiene: resolución de pantalla y tamaño del viewport en píxeles CSS (el viewport se actualiza al cambiar el tamaño de la ventana), densidad de píxeles (DPR), profundidad de color, núcleos lógicos del procesador, idioma del navegador, estado de la conexión y el nombre de la GPU obtenido mediante WebGL. Para dificultar el rastreo por huella digital, algunos navegadores informan de una GPU genérica o redondean el número de núcleos, por lo que estos valores pueden no coincidir con tu hardware real.