Este compresor de PDF vuelve a renderizar cada página como imagen y reconstruye el documento. Al subir un archivo, PDF.js dibuja cada página con la resolución elegida (de 72 a 300 DPI, 150 por defecto), la página se codifica como JPEG (calidad del 10% al 100%, 60% por defecto) y pdf-lib monta un PDF nuevo con el tamaño de página original. Verás el tamaño original, el nuevo y el porcentaje ahorrado antes de descargar el resultado, llamado compressed_tuarchivo.pdf. El archivo se procesa en tu navegador y no se sube a ningún servidor.
Este método funciona mejor con documentos escaneados y PDF llenos de fotos: contratos escaneados con el móvil, apuntes hechos a partir de fotografías o catálogos con imágenes de alta resolución suelen quedarse en la mitad o menos, lo justo para enviarlos por correo o cumplir un límite de subida. Los DPI controlan la nitidez: para leer en pantalla e imprimir con normalidad suelen bastar 150 DPI; para uso solo en pantalla, 100–120 DPI, y para imprimir letra pequeña, 200–300 DPI. Una calidad más baja reduce el archivo, pero vuelve borrosos los bordes del texto.
Ten en cuenta que el resultado es un PDF solo de imágenes: el texto que antes podías seleccionar, copiar o buscar pasa a formar parte de una imagen, y no se conservan los enlaces, marcadores, campos de formulario ni anotaciones. Un PDF de texto exportado desde Word o una presentación ya es pequeño, así que convertirlo en imágenes puede hacerlo más grande; en ese caso la herramienta muestra el tamaño real, mayor, y un ahorro negativo, y lo mejor es quedarte con el original.
La herramienta procesa un archivo cada vez. Muchas páginas o unos DPI altos requieren más memoria y tiempo, así que en el móvil empieza con 150 DPI o menos. Los PDF protegidos con contraseña no se pueden abrir directamente: quita antes la contraseña con la herramienta para eliminar contraseñas de PDF, usando la contraseña que conoces, y después comprime. Las bibliotecas PDF.js y pdf-lib se cargan desde una CDN, pero tu documento solo se procesa en local.